Un volcán en EEUU registró más de 90 sismos en un periodo reciente. El mayor movimiento fue de magnitud 3,4 y fue sentido por decenas de personas. Los científicos monitorean la intrusión de magma bajo la cumbre del volcán.

Los sismos ocurrieron en un área cercana al volcán, lo que ha generado preocupación entre los expertos. Se han detectado señales que indican el desplazamiento de material fundido. Aunque no se ha confirmado una erupción, los científicos advierten sobre la posibilidad de actividad volcánica.

Este fenómeno se suma a una serie de eventos geológicos registrados en la región. En los últimos meses, se han observado cambios en la actividad del volcán, lo que ha llevado a un aumento en la vigilancia. La comunidad local ha sido informada sobre los riesgos y se han implementado medidas de prevención.