EE.UU. Y China evitaron una confrontación abierta durante la cumbre comercial en Washington, aunque las tensiones persistieron. La reunión entre los presidentes Donald Trump y Xi Jinping se extendió por más de tres horas, marcada por diferencias en temas comerciales, tecnológicos y geopolíticos. A pesar de la tensión, ambos líderes optaron por mantener una postura diplomática, evitando un nuevo conflicto de aranceles.
La visita de Xi Jinping a Washington fue la primera desde 2015 y fue acompañada de gestos simbólicos, como la presentación de documentos históricos estadounidenses. Aunque no se alcanzó un acuerdo comercial significativo, se logró evitar una escalada de hostilidades. La tensión entre los dos países sigue vigente, especialmente en áreas como la inteligencia artificial y las relaciones con Irán.
Mientras tanto, Irán propone reabrir el estrecho de Ormuz en siete días, una propuesta que podría influir en la tensión regional. Estados Unidos, por su parte, enfrenta presión de países del Golfo para no ceder ante Irán. La situación sigue siendo compleja, con múltiples factores en juego que no permiten una solución inmediata.






















