La primera ministra danesa, Mette Frederiksen, anunció que Dinamarca y Estados Unidos han alcanzado un acuerdo sobre la presencia militar estadounidense en Groenlandia. El pacto, que se espera que sea firmado en los próximos meses, reconoce la soberanía danesa y el derecho de autodeterminación de Groenlandia. Según fuentes oficiales, el acuerdo permite a Washington un acceso militar permanente a la isla, sin que esto implique la compra del territorio ni la pérdida de su soberanía.
El acuerdo se produce tras meses de amenazas del presidente Donald Trump de "tomar" Groenlandia por motivos de seguridad nacional, basadas en su ubicación estratégica y su riqueza mineral. Aunque el pacto no modifica la soberanía danesa, el gobierno estadounidense sostiene que ha logrado lo que necesitaba: garantías para evitar la presencia de Rusia y China en la isla.
Mientras tanto, el parlamento danés debe aún aprobar el acuerdo, así como publicar sus condiciones. A pesar de ello, Washington celebra la firma como una victoria en la seguridad regional. El pacto amplía el papel de Estados Unidos en la defensa de Groenlandia, pero mantiene la autonomía de la isla. La comunidad internacional sigue de cerca los efectos de este acuerdo en la geopolítica del Ártico.


























