En la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente argentino Javier Milei criticó duramente la ONU por su inacción en la disputa por las Malvinas, calificando a la organización como "parásitos" y "inútil". Durante su tercer discurso en el organismo, Milei reiteró la reclamación de soberanía argentina sobre las islas, un tema central de su intervención.
Milei acusó a la ONU de ignorar la causa argentina y de "mirar para otro lado" en la disputa con el Reino Unido. Su discurso, realizado en Nueva York, fue acompañado por críticas hacia Irán y una defensa explícita del alineamiento con Estados Unidos e Israel. El mandatario argentino destacó la necesidad de una solución negociada, aunque no especificó los pasos concretos que su gobierno tomaría.
La ONU, desde su creación, ha mantenido una postura neutral en la disputa por las Malvinas, lo que ha sido aprovechado por Milei para criticar su falta de acción. Aunque no se anunció ninguna medida inmediata, el presidente reafirmó su postura de reivindicación territorial, destacando la importancia de la soberanía nacional.
Las declaraciones de Milei reflejan una postura más dura hacia la ONU en comparación con gobiernos anteriores, lo que podría tener implicaciones en las relaciones internacionales de Argentina.

























