Flávio Bolsonaro, hijo del ex-presidente brasileño Jair Bolsonaro, llegó a Miami el miércoles 28 de octubre tras una fuga desde Brasil. El senador ultraderechista, quien perdió las elecciones del domingo 25 frente al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, viajó con su familia desde Argentina y Ecuador. La travesía incluyó una parada técnica en Guayaquil, Ecuador, donde la aeronave privada cargó combustible antes de proseguir hacia Estados Unidos.
El avión aterrizó en el aeropuerto de Opa-locka, en Miami, donde fue acogido por el gobierno del entonces presidente Donald Trump. Según informes, Bolsonaro recibió visas para permanecer en Estados Unidos, aunque no se especificó el periodo de su estancia. La llegada se produce tras una orden judicial brasileña que le exigía entregar sus pasaportes por una investigación sobre presunto lavado de dinero.
La fuga de Bolsonaro se ha convertido en un tema de debate político en Brasil. Mientras el gobierno actual intenta mantener la estabilidad, la oposición ha criticado la decisión de permitir la salida del senador. La situación refleja las tensiones internas en el país tras las elecciones, donde el voto de la población ha generado un cambio de poder. La comunidad internacional sigue de cerca el caso, considerando las implicaciones para la política brasileña y la justicia.















