El régimen iraní afirmó haber capturado un dron submarino estadounidense en el estrecho de Ormuz, un punto estratégico del Golfo Pérsico. Los Guardianes de la Revolución lo describieron como un vehículo autónomo utilizado para tareas de espionaje. Esta acción se produce en medio del bloqueo marítimo impuesto por Irán, que ha limitado el paso de buques extranjeros por la zona.
Mientras tanto, Estados Unidos rechazó la propuesta iraní de reabrir el estrecho en siete días, que incluía la liberación de activos congelados y la suspensión del bloqueo. El presidente Trump indicó que la oferta no era aceptable, a pesar de su enfoque en un alto el fuego temporal. Irán, por su parte, mantuvo su postura, insistiendo en que sus condiciones son claras y no cederá ante las exigencias estadounidenses.
La tensión persiste en el estrecho, donde Irán ha interceptado 19 embarcaciones en los últimos días, desviándolas de la ruta establecida. Esta situación refleja la complejidad de las relaciones entre ambos países, con Irán buscando controlar el acceso marítimo y Estados Unidos intentando mantener su influencia en la región.




















