Lionel Messi jugó su último partido con la Selección Argentina el 15 de noviembre frente a Benín en el Estadio Monumental de Buenos Aires. El partido terminó en empate 0-0, pero el astro argentino marcó el único gol de la noche con un lanzamiento desde los 11 metros. La jornada fue marcada por emociones intensas, con el público presente en el estadio abrumado de admiración y nostalgia.
Messi, capitán de la Albiceleste, cerró una carrera de 21 años con la selección argentina. En total, anotó 126 goles y realizó 206 asistencias. Su despedida fue celebrada por referentes políticos y figuras del fútbol, que se reunieron para rendir homenaje a su legado. El partido fue transmitido en vivo por varios medios, y millones de argentinos siguieron la acción desde sus hogares.
Antes de este partido, Messi ya había dejado su huella en la historia del fútbol argentino. En el Monumental, el estadio que albergó su despedida, se registraron más de 85.000 asistentes. Su último partido fue también el primero en la historia del estadio donde se marcaron más goles que en cualquier otro recinto. La emoción fue palpable, con momentos de lágrimas y abrazos entre jugadores y hinchas.
El discurso de Messi en el campo fue uno de los más conmovedores de la historia del fútbol. El astro argentino habló de su gratitud hacia la Albiceleste y expresó que era el día más triste de su carrera. Aunque dejó el traje nacional, su legado permanecerá en la memoria del fútbol argentino.











