Un jet privado Learjet 60 se estrelló el domingo en el condado de Palm Beach, Florida, dejando nueve personas muertas. La copiloto, Nathalia Gadelha, de 20 años, originaria de Brasil y residente en Florida, fue identificada como una de las víctimas fatales. Gadelha, que había obtenido su licencia de piloto antes que la de conducir, acumulaba más de 1.300 horas de vuelo.
La National Transportation Safety Board (NTSB) reveló que el avión pudo fragmentarse en pleno vuelo antes de impactar. El accidente ocurrió cerca de Greenacres, en un área rural. Según informes, el jet transportaba a nueve personas, entre ellas la tripulación. La piloto, Emily Shelton, publicó en redes sociales detalles sobre el vuelo, lo que generó rumores sobre la posible muerte del cantante Lenny Kravitz, que fueron desmentidos por su equipo.
Este tipo de accidentes aéreos privados son relativamente raros pero no inéditos. Toni Pericás, piloto experto, explicó que estos aviones tienen un perfil de riesgo elevado debido a su diseño y uso no regulado. La NTSB investigará las causas del accidente, que podría estar relacionado con fallos técnicos o condiciones climáticas. Mientras tanto, la comunidad aérea y las familias de las víctimas esperan respuestas claras sobre lo ocurrido.





























