La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha solicitado información adicional a Rusia sobre la muerte de una investigadora en Irkutsk, Siberia, que podría estar relacionada con la peste neumónica. Según fuentes oficiales, el organismo internacional aún no ha recibido una notificación oficial sobre el fallecimiento y mantiene contactos con las autoridades rusas para aclarar la causa exacta de la enfermedad.
La muerte de la investigadora, de 28 años, ocurrió tras un cuadro respiratorio grave. Las autoridades locales han iniciado una investigación para determinar si se trata de una peste neumónica o de una neumonía de causa desconocida. Aunque Rusia ha mantenido una postura de calma, algunos medios informan que en la región persiste cierta indiferencia ante el posible brote.
La OMS ha calificado el riesgo de peste neumónica en Europa como "muy bajo", aunque sigue de cerca la situación. Estados Unidos ha expresado preocupación por la falta de cooperación de Rusia, lo que dificulta la gestión de las posibles consecuencias del caso. China, por su parte, ha destacado su colaboración con Rusia y la OMS en este contexto.
Este caso se suma a otros reportados en la región, lo que ha generado un aumento de la vigilancia sanitaria. Aunque no hay evidencia de contagio, la OMS continúa analizando los datos para descartar cualquier riesgo para la población general. La situación sigue siendo objeto de estudio, sin que se haya confirmado oficialmente la existencia de un brote.



























