El presidente paraguayo Santiago Peña renunció a su cargo el 15 de noviembre, tras el colapso de Ueno Bank, el principal banco del país. La decisión se tomó en medio de una crisis política y financiera que involucraba acusaciones de mal desempeño de funciones y vínculos con la institución bancaria. Peña, economista de 47 años, fue accionista de Ueno Bank hasta 2025 y gestionaba parte del fondo pensional público.
El cierre de Ueno Bank dejó a casi tres millones de clientes sin acceso a sus ahorros. La entidad fue intervenida por problemas de solvencia, lo que generó una gran preocupación en la población. Peña dejó el cargo antes de que se iniciara un juicio político en el Congreso, que fue aprobado por unanimidad de los 78 diputados presentes.
La renuncia de Peña se produjo tras perder el apoyo del Partido Colorado, su partido de origen. Las acusaciones contra él incluyen un "grave y sistemático mal desempeño de sus funciones" relacionado con los vínculos de Ueno Bank y los depósitos de entidades públicas en esa institución. En su mensaje de despedida, Peña pidió disculpas, pero no asumió responsabilidades directas por el colapso del banco.
El caso Ueno Bank ha generado una crisis política en Paraguay, con debates sobre la responsabilidad del presidente y la gestión de los recursos públicos. La situación ha puesto en evidencia las tensiones entre el Ejecutivo y el Congreso, así como las preocupaciones sobre la estabilidad financiera del país. La designación del nuevo presidente aún no ha sido anunciada.




























