El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre, en medio de una crisis política y financiera desencadenada por la intervención del banco digital Ueno Bank. La medida se tomó antes de que el Congreso debatiera una iniciativa de juicio político contra él. La intervención del banco, que gestionaba parte del fondo pensional público, provocó que 2,9 millones de clientes perdieran acceso a sus cuentas.

La situación se agravó cuando Ueno Bank cerró por falta de solvencia, lo que generó un desorden en el sistema financiero paraguayo. El presidente, que había sido aliado del presidente estadounidense Donald Trump, enfrenta ahora una investigación por su gestión en el caso. La renuncia de Peña abre una nueva etapa política en el país, con incertidumbre sobre quién asumirá la presidencia.

La crisis bancaria ha sacudido a la cúpula política paraguaya, con el Congreso ya habiendo aprobado el juicio político contra el mandatario. Aunque Peña no mencionó directamente a Ueno Bank en su carta de renuncia, el contexto indica que la intervención del banco fue el factor principal que llevó a su salida. La situación refleja una tensión entre el poder ejecutivo y el legislativo, con el peso de la crisis financiera como punto de inflexión.