El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia este jueves 5 de noviembre, en medio de una crisis política y financiera desencadenada por el colapso del banco Ueno Bank. La decisión se tomó mientras el Congreso preparaba una sesión para debatir un juicio político contra el mandatario.
El banco Ueno Bank, uno de los principales institutos financieros del país, fue intervenido por autoridades tras revelarse irregularidades en sus operaciones. La situación provocó la pérdida de confianza en el sistema bancario y generó una crisis que afectó a casi tres millones de clientes. La intervención del banco se convirtió en el punto de inflexión que desencadenó la presión sobre el gobierno.
La renuncia de Peña se produjo tras la pérdida del apoyo del Partido Colorado, uno de los principales partidos políticos del país. La crisis se agravó cuando el Congreso no logró alcanzar el quórum necesario para celebrar una sesión conjunta, lo que retrasó el debate sobre el juicio político. La decisión del presidente se tomó en un contexto de inestabilidad política y desconfianza en las instituciones.
La situación recuerda al proceso de 2012, cuando el entonces presidente Fernando Lugo fue destituido en menos de 30 horas. La crisis actual ha generado una incertidumbre sobre el futuro político del país y la posibilidad de una nueva elección. Mientras tanto, se espera que se defina quién asumirá la presidencia en las próximas horas.






















