El primer ministro británico, Andy Burnham, afirmó ante el Parlamento que Rusia intervino en el Brexit. Según declaraciones recogidas en un podcast, Burnham sostuvo que Moscú influyó en la promoción del referendo que determinó la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Las autoridades británicas señalan que esta intervención se enmarca en una estrategia de ataques híbridos contra las democracias europeas.

Burnham pidió a Europa reforzar los lazos con la UE tras el Brexit. En su intervención, el líder laborista destacó que el vínculo entre el Reino Unido y la Unión Europea se ha debilitado desde 2020. Además, advirtió sobre la necesidad de estar alerta ante posibles ataques rusos en contextos políticos.

La OTAN también emitió una advertencia a Rusia. En un comunicado, la organización ratificó su disposición a proteger a los aliados frente a posibles ataques. La OTAN señaló que cualquier acción militar de Moscú será "totalmente en vano".

En otro frente, el presidente ucraniano, Volodomyr Zelenski, acusó a Rusia de violar una tregua energética. Según Zelenski, Moscú atacó instalaciones energéticas y pidió que cese los bombardeos si quiere que Kiev haga lo mismo.

A pesar de los conflictos, Rusia anunció un avance en la producción de baterías eléctricas. En la zona económica especial de Moscú, se inauguró un clúster que incluye dos gigafábricas, un centro de investigación y un centro de ensayos.

La Unión Europea también endureció sanciones contra Corea del Norte por su apoyo militar a Rusia. Las nuevas medidas incluyen restricciones a entidades rusas y norcoreanas por su participación en la guerra en Ucrania.