Los restos de un submarino nazi, responsable de la hundimiento del buque británico Cornwallis en 1944, fueron encontrados en la costa atlántica de Maine, Estados Unidos, después de décadas de búsqueda. El hallazgo, realizado por un equipo de investigadores, cierra un capítulo olvidado de la Segunda Guerra Mundial.
El submarino, cuya identidad aún no ha sido oficialmente revelada, fue descubierto en aguas cercanas a la bahía de Penobscot. Según documentos históricos, este buque, operado por la Kriegsmarine, fue responsable de la hundimiento del Cornwallis, un barco de la Royal Navy, durante una operación de sabotaje en la costa norte de Estados Unidos. La operación fue parte de una campaña de espionaje y sabotaje llevada a cabo por los alemanes durante la guerra.
La localización del submarino confirma una teoría que había sido cuestionada por décadas. Los investigadores, utilizando tecnología moderna de escaneo submarino, identificaron los restos bajo las aguas profundas. Esta descubrimiento no solo aporta nuevos datos sobre la historia de la guerra, sino que también resalta la importancia de la investigación arqueológica marítima en el contexto de la Segunda Guerra Mundial. La comunidad histórica y militar ha reaccionado con interés, considerando este hallazgo como una pieza clave para entender mejor las operaciones secretas de los alemanes en el Atlántico.





















