La Selección argentina venció 4 a 0 a Bolivia en un partido que marcó una nueva dirección táctica. El entrenador Lionel Scaloni implementó un esquema con dos delanteros con roles diferenciados, lo que permitió una mejor organización del juego. Los laterales nuevos también jugaron un papel clave en la dinámica del ataque. Exequiel Palacios se convirtió en el eje central entre la defensa y el ataque, facilitando la transición de fase.

Nico Paz se destacó como alternativa para generar juego, mostrando su capacidad de influir en la construcción del ataque. Scaloni priorizó la movilidad y la conexión entre los jugadores, lo que permitió una superioridad constante en el campo. La ausencia de Lionel Messi no fue un obstáculo, sino una oportunidad para integrar a jóvenes talentos.

Este triunfo refleja una evolución en la identidad de la Selección. Scaloni busca equilibrar la experiencia con la frescura, aprovechando el momento de los jugadores más jóvenes. La victoria ante Bolivia fue un paso importante en la búsqueda de una nueva forma de jugar, sin depender exclusivamente de un solo jugador. La estrategia adoptada podría definir el rumbo del equipo en las próximas competencias.