El terremoto de 7,5 grados que sacudió Panamá el viernes dejó a la comunidad de Tonosí sin servicios básicos durante más de 24 horas. El sismo, con epicentro a 12 kilómetros de la localidad costera, provocó sacudidas frecuentes y prolongó la incertidumbre entre los residentes.
El movimiento sísmico se registró cada 11 minutos en las zonas centrales de Mariato, Tonosí y Pedasí. La actividad se concentra principalmente en Tonosí, Soná y Coiba. El pueblo más cercano al epicentro sigue sin agua ni luz, y las familias afectadas no tienen refugio.
Un parque en Tonosí funciona como refugio, comedor y hospital improvisado. Las carreteras están dañadas y varias viviendas han sido destruidas. El gobierno declaró emergencia y autorizó la canalización de hasta 100 millones de dólares para la respuesta.
El sismo, con una profundidad de 10 kilómetros, ocurrió a las 12:56 hora local. Las autoridades continúan evaluando el impacto y la necesidad de ayuda. La situación persiste con réplicas constantes y la población vive en alerta.





















