Transportistas de al menos cinco regiones de Bolivia replegaron sus unidades este lunes en protesta contra el nuevo precio del diésel, anunciado por el gobierno. Los conductores, que operan en el transporte público, bloquearon rutas principales en varias ciudades del país. El aumento, que se eleva el costo del combustible en más del 20%, ha generado una fuerte reacción entre los trabajadores del sector.
Los transportistas exigen que se les autorice a subir la tarifa del pasaje para compensar el incremento en los costos operativos. Según fuentes del sector, el nuevo precio del diésel ha generado una pérdida significativa en las operaciones diarias. Muchos conductores han informado que no pueden cubrir los gastos básicos con los ingresos actuales.
La huelga, que se prolonga en varias ciudades, ha causado congestión en las principales vías de transporte. Las autoridades locales han llamado a las partes a dialogar para encontrar una solución. Aunque no se han reportado incidentes graves, la situación sigue en tensión.
El gobierno ha anunciado que estudiará las propuestas de los transportistas, pero no ha dado una fecha específica para una posible respuesta. La situación sigue en observación por parte de las autoridades y organizaciones sindicales.


























