El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, intervino este martes en la 81ª sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas. Durante su discurso, Trump afirmó que Estados Unidos no permitirá que las amenazas contra el país se establezcan en ningún lugar. Esta declaración fue acompañada por una serie de comentarios polémicos, incluyendo la expulsión de la delegación cubana del salón de sesiones.
La delegación cubana abandonó el plenario tras el discurso de Trump, quien criticó al país caribeño en términos duros. Miguel Díaz-Canel, mandatario cubano, denunció la intervención de Trump como una calumnia y destacó la guerra económica contra Cuba. Además, Trump mencionó su trabajo con líderes venezolanos para crear un futuro mejor para los ciudadanos del país.
En otro frente, Trump anunció la construcción de dos bases militares en Groenlandia como parte de un acuerdo con Dinamarca. Esta medida busca ampliar la presencia estadounidense en el Ártico y modernizar la base de Pituffik. La decisión también incluye restricciones a la instalación de fuerzas de países no miembros de la OTAN en la región.
La intervención de Trump en la ONU reflejó una combinación de posturas agresivas y diplomáticas, generando reacciones en diferentes partes del mundo.




























