El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió en la necesidad de una reunión directa entre el líder ruso, Vladimir Putin, y el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, para poner fin a la guerra en Ucrania. En una declaración pública, Trump afirmó que Zelensky "tiene que llegar a un acuerdo" con Rusia, marcando un cambio en la postura estadounidense hacia el conflicto. Esta propuesta se produce en un contexto donde las relaciones entre Washington y Moscovo han estado en tensión, mientras que Kiev sigue buscando apoyo internacional.
Según fuentes oficiales, Estados Unidos ha propuesto una reunión tripartita con Rusia "lo antes posible", según declaró Zelensky. El mandatario ucraniano destacó que las conversaciones deben centrarse en detener la guerra, avanzar hacia la paz y preparar un encuentro entre los líderes de los países involucrados. Aunque la propuesta fue recibida con cierta reticencia por parte de Rusia, el Kremlin se mostró abierto a retomar negociaciones tripartidas con Ucrania y Estados Unidos.
En paralelo, el enviado especial estadounidense, Steve Witkoff, ha tenido contactos con Zelensky, según el secretario de Estado, Marco Rubio, quien consideró positivos los diálogos. Sin embargo, algunos analistas, como Miguel Baumgartner de CNN Portugal, sugieren que el apoyo estadounidense a Ucrania podría estar en crisis, con la posibilidad de que Estados Unidos reduzca su apoyo político y militar. Esta situación refleja una compleja dinámica en la que Estados Unidos intenta equilibrar su apoyo a Ucrania con una posible apertura hacia Rusia, algo que ha generado desacuerdos con el gobierno ucraniano.
La propuesta de Trump representa un giro en la política exterior estadounidense hacia Ucrania, donde la presión por una solución diplomática ha aumentado. Aunque la guerra continúa, la búsqueda de un acuerdo directo entre los líderes involucrados sigue siendo una prioridad para evitar una escalada mayor.


























