Trump destacó durante su intervención ante la ONU su "muy buena relación" con la presidenta mexicana, Andrés Manuel López Obrador, mientras mencionó la violencia y la presencia de cárteles en el país. Su discurso fue interpretado como una crítica a la situación de seguridad en México, aunque no se especificaron detalles concretos.

Paralelamente, la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, fue recibida en una reunión bilateral con Trump en Nueva York, fuera del marco oficial de la ONU. Esta reunión se considera un gesto inédito entre Washington y Caracas, especialmente tras la captura de Nicolás Maduro en enero. Rodríguez agradeció el respaldo de Trump al proceso de reinserción de Venezuela en la escena internacional.

Mientras tanto, el presidente español, Pedro Sánchez, asistió a la Asamblea General de la ONU en Nueva York, aprovechando la oportunidad para destacar su política frente a la administración de Trump. Aunque Sánchez no asistió a la recepción oficial organizada por Estados Unidos, su presencia fue vista como un gesto de independencia política.