La cena de Estado entre Donald Trump y Xi Jinping en la Casa Blanca reunió a 134 invitados, incluyendo a figuras clave del mundo tecnológico como Elon Musk, Mark Zuckerberg y Sam Altman. El encuentro, celebrado en Washington, marcó el cierre de la visita del líder chino al país, tras tres días de conversaciones que evitaron una confrontación abierta. Aunque no se alcanzó un acuerdo comercial significativo, ambos líderes mantuvieron un tono diplomático, destacando su deseo de cooperación en temas como la inteligencia artificial y la seguridad global.

La recepción fue simbólica y cuidadosamente planificada, con un menú especial y una agenda centrada en la relación bilateral. Trump destacó la importancia de la cooperación, incluso mencionando la necesidad de rebautizar la inteligencia artificial como "superinteligencia". A pesar de las tensiones comerciales, la visita se caracterizó por un clima de respeto y evitó nuevas medidas tarifarias. La población china reaccionó con interés a la ceremonia, destacando la atención recibida por Xi durante su estancia en Estados Unidos.