El presidente brasileño Jair Bolsonaro aterrizó en Miami el 28 de noviembre en un avión privado que despegó desde Puerto Iguazú, en la provincia de Misiones, Argentina. La aterrizaje tuvo lugar alrededor de las 14:30 hora local, según informes de medios locales. El vuelo fue organizado por un grupo de asesores cercanos al mandatario, según fuentes del entorno.
Bolsonaro, quien se encuentra en Estados Unidos para participar en una reunión bilateral con el presidente Joe Biden, utilizó un avión privado para llegar a la ciudad norteña. Esta decisión ha generado comentarios en medios brasileños y argentinos, que han destacado el uso de medios de transporte privados para viajes oficiales.
El viaje desde Puerto Iguazú, un destino turístico en la frontera entre Argentina y Brasil, representa una de las primeras salidas internacionales del mandatario desde que asumió la presidencia en 2019. La ruta elegida ha sido objeto de análisis por parte de observadores políticos, que han señalado la importancia del lugar en la geopolítica regional.
El uso de aviones privados para viajes oficiales ha sido un tema de debate en Brasil, donde se ha cuestionado el costo y la transparencia de los gastos públicos. Aunque no se han revelado detalles financieros del viaje, la elección del lugar de partida ha sido vista como una estrategia para evitar la atención mediática en el interior del país.






















