Un choque entre un tren de alta velocidad AVE y un tren de cercanías Iryo a la altura de la estación de Urda, en Toledo, España, ha causado 64 muertos y al menos 80 heridos, de los cuales 50 se encuentran en estado grave. El accidente ocurrió el miércoles 28 de octubre a primera hora del día. Según las autoridades locales, el número de víctimas mortales podría aumentar ya que se continúa con las búsquedas en los vagones siniestrados.

El presidente español, Pedro Sánchez, ha anunciado que "toda España está de luto" y ha prometido esclarecer las causas del accidente. Durante una reunión en el Palacio de la Moncloa, Sánchez ha señalado que el choque es el segundo de este tipo en el país en un año, lo que ha sido calificado como "no asumible". El mandatario ha confirmado que se investiga la posibilidad de un error humano como causa del siniestro.

El rey Felipe VI ha expresado su tristeza por la tragedia y ha mostrado su apoyo a las familias de las víctimas y a los equipos de emergencia. El incidente ha generado una respuesta internacional, con mandatarios europeos y otros gobiernos expresando sus condolencias y su respaldo a las operaciones de rescate. Mientras tanto, las autoridades continúan con las labores de búsqueda y rescate, utilizando perros entrenados para localizar cuerpos entre los viajeros.