La Corte Suprema de Argentina suspendió temporalmente la derogación de la Ley de Tierras, en una decisión que dividió a los magistrados. La medida fue dictada por los jueces Rosatti, Lorenzetti y dos conjueces, Barroetaveña y Pérez Curci. El fallo establece una medida cautelar interina que bloque la derogación de la norma, hasta que un juez federal determine la legitimación de los amparistas.
La decisión surge en el marco de una causa ambiental iniciada en Bariloche, donde se discute la legalidad de la venta de tierras a extranjeros. La ley en cuestión limita dichas ventas, generando un debate entre autoridades y sectores económicos. El juez Carlos Rosenkrantz se abstuvo de votar en concordancia con los demás, lo que refleja una división interna en el tribunal.
La Ley de Tierras, vigente desde 1948, establece restricciones a la compra de terrenos por personas no nacionales. Esta norma ha sido cuestionada por sectores que argumentan que limita la inversión extranjera. Sin embargo, defensores de la ley sostienen que protege los recursos naturales del país. La suspensión de su derogación podría tener implicaciones en la política económica y ambiental de Argentina.
























