El gobierno estadounidense anunció sanciones contra la Corte Penal Internacional (CPI) horas después de que la jurista sudafricana Navi Pillay fuera galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2026. El secretario de Estado, Marco Rubio, prometió "paralizar" la capacidad operativa del tribunal y advirtió a los aliados europeos que "pongan freno a la corte".
La medida fue tomada en respuesta a la elección de Pillay, quien fue reconocida por su defensa de los derechos humanos y su labor en la lucha contra el apartheid en Sudáfrica. Pillay, nacida en India y residente en Sudáfrica, ha sido jueza de la CPI y ha sido criticada por Estados Unidos por su postura a favor de la justicia internacional.
La Corte Penal Internacional fue fundada en 1998 con el objetivo de juzgar crímenes internacionales como el genocidio, el crimen de guerra y la extinción de una nación. Estados Unidos no es miembro del organismo y ha sido crítico de su funcionamiento, especialmente en casos relacionados con países como Irán o Venezuela. La decisión de imponer sanciones refleja una postura más dura hacia el sistema judicial internacional, que Estados Unidos ha considerado sesgado en su aplicación.
La elección de Pillay fue anunciada por el Comité Nobel en Oslo, Noruega, y fue celebrada por organizaciones defensoras de los derechos humanos. La sanción estadounidense, sin embargo, ha generado debates sobre la independencia del sistema internacional y la influencia de potencias políticas en su funcionamiento.
























