El 29 de noviembre, los estadounidenses votarán en elecciones de medio mandato que decidirán si Donald Trump mantendrá el control del Congreso. Estas elecciones, que ponen en juego 435 escaños en la Cámara de Representantes y 35 en el Senado, son consideradas un juicio nacional sobre los primeros dos años de gestión del mandatario. Según los sondeos, los demócratas podrían recuperar la mayoría, lo que limitaría la capacidad de Trump para impulsar nuevas políticas o ayudas financieras.
Las candidaturas definitivas al Congreso y al Senado han sido publicadas en el BOE, con una paridad obligatoria y la presencia de nuevos partidos en todo el país. Aunque Trump ha restado importancia a los riesgos de una reanudación de la guerra, su postura ha sido criticada por algunos sectores. En una entrevista reciente, el presidente aseguró que concedería indultos a quienes hayan trabajado para él si los demócratas ganan el control del Congreso.
Estas elecciones también tienen implicaciones internacionales. Estados Unidos ha lanzado ataques defensivos en el estrecho de Ormuz, según un funcionario, lo que refleja la tensión con Irán. Aunque Trump ha defendido la posibilidad de un acuerdo diplomático con Teherán, la situación sigue siendo delicada y podría influir en la campaña electoral.
Las elecciones de medio mandato son un momento clave para el futuro político de Estados Unidos. El resultado definirá no solo la composición del Congreso, sino también la dirección del país en los próximos años. La participación ciudadana y la evolución de las encuestas serán determinantes en este proceso.






















