El partido amistoso entre la selección española sub20 y México, previsto para el 30 de septiembre en Ceuta, ha sido pospuesto. La Federación Española de Fútbol (RFEF) anunció que el encuentro se disputará «previsiblemente en Madrid» tras la decisión de suspenderlo. Esta medida se tomó tras un informe de la Policía Nacional que alertó sobre la «situación excepcional» en la ciudad autónoma.

El presidente de la RFEF, Rafael Louzán, confirmó que las autoridades de seguridad no garantizan las condiciones necesarias para celebrar el partido en Ceuta. Aunque la federación expresa su apoyo a la ciudad, la seguridad se ha convertido en el factor determinante para reubicar el encuentro. La afición local no podrá asistir al partido, que se reprogramará en un lugar con mejores condiciones.

La decisión refleja la prioridad dada a la seguridad en un contexto de tensión en Ceuta. Aunque no se han especificado detalles sobre los riesgos, la suspensión demuestra la importancia que se le da a la protección de los asistentes. La RFEF espera anunciar la fecha exacta del nuevo partido en los próximos días.