Ucrania lanzó un ataque masivo de drones contra Moscú, causando al menos tres muertos y varios heridos, según informes de medios rusos. El ataque ocurrió en el tercer y principal día de las elecciones parlamentarias en Rusia, un momento clave para el gobierno. Las autoridades rusas informaron que el ataque afectó zonas residenciales y una refinería, lo que provocó la paralización temporal de aeropuertos y la cancelación de más de 450 vuelos.

El Kremlin acusó a Kiev de intentar perturbar los comicios, que tienen lugar en un contexto de tensión internacional. Según fuentes, más de mil drones fueron lanzados, lo que representa el mayor ataque contra Moscú hasta ahora. El alcalde de Moscú confirmó el impacto del ataque, destacando el daño a una instalación petrolera clave.

Las autoridades rusas limitaron la venta de combustible en estaciones vinculadas a Gazprom, estableciendo un cupo de 30 litros por automóvil. El ataque fue respondido con medidas de seguridad adicionales, aunque no se reportaron ataques aéreos en respuesta. La situación sigue siendo vigilada por las autoridades, mientras se investiga el origen y la responsabilidad del ataque.