Lula anunció su intención de movilizar a los 30 millones de brasileños que no votaron en la primera ronda para revertir la ventaja de Bolsonaro. El líder del Partido de los Trabajadores dijo que reforzará su presencia en medios de comunicación y participará en debates con su rival. La seguridad pública será uno de los ejes centrales de su campaña.
El candidato de la izquierda busca recuperar apoyos en una elección que se disputa entre dos proyectos ideológicos opuestos. Lula, quien quedó en segundo lugar en la primera vuelta, confía en su capacidad para ganar el balotaje. Bolsonaro, por su parte, se impuso en la primera ronda y ahora enfrenta a Lula en la segunda vuelta del 25 de octubre.
La elección presidencial en Brasil se ha convertido en un punto de inflexión para el país. La campaña electoral ha sido marcada por una polarización intensa entre el progresismo social representado por Lula y la derecha conservadora liderada por Bolsonaro. La segunda vuelta se celebrará el 25 de octubre, después de que ambos candidatos obtuvieran suficientes votos para llegar a la confrontación directa. La movilización de electores no registrados será clave para decidir el resultado.


















