Lula da Silva promulgó la jornada laboral de 40 horas en Brasil el 16 de octubre. La medida pone fin al sistema de trabajo de seis días por uno de descanso. El presidente, que lidera la campaña electoral, anunció la reforma durante una sesión en el Senado. La nueva normativa reduce la jornada máxima semanal sin afectar los salarios.
La reforma afectará a más de 37 millones de empleados registrados en el país. La medida se convierte en una bandera de su campaña electoral. Lula busca ganar apoyo en las encuestas que lo colocan en un empate técnico con Flávio Bolsonaro. La medida fue respaldada por su partido y por sectores de la sociedad.
La reforma laboral es parte de una estrategia electoral de Lula. El candidato izquierdista busca recuperar el apoyo perdido tras su derrota en las elecciones anteriores. La medida se suma a un paquete de políticas populistas que busca movilizar a la base electoral. La Justicia electoral exige que Meta trate de forma igual a ambos candidatos. La medida también fue criticada por algunos sectores que la ven como una herramienta política.



























