Lionel Messi jugó su último partido con la selección argentina el martes 6 de octubre en el Estadio Monumental de Buenos Aires. La Argentina venció a Benín por 3-0, marcando el final de más de dos décadas de carrera con la Albiceleste. El partido fue una celebración con homenajes, lágrimas y ovaciones que llenaron el estadio.

Messi, capitán del equipo, fue el protagonista del encuentro. Aportó dos asistencias y marcó un gol, lo que le permitió cerrar su carrera con la selección con un triunfo. Durante el partido, se le entregaron homenajes en el campo y fuera de él. La multitud, que superó las 85.000 personas, lo acompañó en cada acción.

La madre de Messi también estuvo presente y mostró su cariño hacia su hijo durante la despedida. En una escena emotiva, se acercó a los periodistas que cubrieron el partido, demostrando su orgullo. Además, una escena posterior al partido generó reacciones en redes sociales, cuando un jugador de Benín intentó obtener una selfie con Messi, algo que fue rechazado por el astro argentino.

La despedida de Messi fue un momento histórico para la selección argentina. Su legado se consolida como uno de los más importantes en la historia del fútbol. La leyenda de Messi sigue viva, aunque su presencia en la selección se ha desvanecido. Su último partido fue un recordatorio de su impacto en el fútbol mundial.