El 6 de octubre, Lionel Messi se despidió de la selección argentina en el Estadio Monumental de Buenos Aires, donde marcó el último gol de su carrera con la Albiceleste. El partido contra Benín terminó 3-0, con Messi convirtiendo el tercer tanto del partido desde los once metros. Más de 85.000 aficionados llenaron el estadio, convirtiéndolo en un escenario de emociones intensas.
El partido fue una ceremonia emotiva, con homenajes al capitán y una gran cantidad de ovaciones que resonaron en el estadio. Scaloni, entrenador de la selección, reconoció el legado de Messi y admitió que reemplazarlo será un desafío. Messi, en su discurso, expresó su gratitud por haber jugado con el equipo y destacó la importancia de su carrera en la Albiceleste.
La despedida de Messi fue un momento histórico, no solo por el desempeño del jugador, sino también por la respuesta del público. El partido fue transmitido por Telefe y TyC Sports, alcanzando un rating cercano a los 47 puntos. Además, el poncho bandera, símbolo de la cultura catamarqueña, fue llevado al césped del Monumental, un detalle que recordó la historia del fútbol argentino.
La ceremonia fue acompañada por un espectáculo de drones que incluyó el logo de Sancor Seguros, lo que generó comentarios en redes sociales y algunos silbidos en el estadio. A pesar de ello, el momento fue visto como un cierre digno para una carrera llena de logros.
La despedida de Messi en el Monumental marcó el final de una era, pero también el inicio de una nueva, con la esperanza de que la selección argentina continúe su camino con el espíritu del 10.











