El papa León XIV terminó su visita oficial en Uruguay el domingo. Durante su estancia, visitó el barrio más violento de Montevideo, Casavalle, donde denunció la situación de inseguridad que afecta a los niños. En ese lugar, destacó la necesidad de garantizar educación y seguridad para las familias.

En Montevideo, el pontífice participó en una celebración religiosa en el santuario de la Virgen de los Treinta y Tres, patrona de Uruguay. Allí, recordó la historia del lugar y su importancia en la independencia del país. También saludó a miles de fieles en una vigilia en la capital.

El papa se despidió de Uruguay con una misa en el santuario, donde reiteró la importancia de la fe en un país considerado el más laico de América Latina. Durante su visita, llamó a la colaboración entre la Iglesia, el Estado y la sociedad civil para abordar problemas sociales.

Antes de partir, León XIV expresó su preocupación por la pobreza y el desempleo, temas que abordará en su próxima reunión con el presidente argentino Javier Milei. Su viaje a Argentina forma parte de una gira por Latinoamérica con el objetivo de promover la inclusión social.

La visita del papa fue una oportunidad para reflexionar sobre el papel de la religión en un contexto secular. Aunque el país se caracteriza por su laicismo, el pontífice destacó la importancia de mantener la fe como fuente de esperanza y solidaridad.