El presidente de Paraguay, Santiago Peña, anunció su renuncia el jueves tras un escándalo relacionado con el Banco Ueno, una institución financiera digital que se encontraba en quiebra. La decisión se tomó bajo la presión de un juicio político que se abrió en el Congreso, que no aceptó su renuncia. Peña aseguró que permanecerá en el país y se defenderá ante los legisladores.
El Banco Ueno, considerado un hito de modernización financiera en Paraguay, fue intervenido por el Banco Central tras una serie de irregularidades. La crisis derivó en la renuncia del ministro del Interior, Enrique Riera, y en la pérdida de confianza en el gobierno. El presidente, cuyos vínculos con el banco han sido cuestionados, enfrenta ahora un proceso judicial que podría marcar un punto de inflexión en su mandato.
La situación se intensificó cuando el Congreso rechazó la renuncia de Peña, lo que llevó a la apertura del juicio político. Aunque el presidente confirma su intención de defenderse, el gobierno negó rumores de fuga, afirmando que Peña se mantiene en el país. La crisis ha generado una polarización política y ha puesto en duda la estabilidad del Partido Colorado, que ha gobernado Paraguay desde 1947, excepto entre 2008 y 2013.
La caída del Banco Ueno no solo afectó al sector financiero, sino que también generó una crisis de confianza en el gobierno. La renuncia de Peña, que se produce antes de su mandato previsto para 2028, representa un revés para el partido en el poder. La situación sigue en desarrollo, con el juicio político en una fase clave.


















