Una tormenta persistente azota el noreste de Estados Unidos, causando inundaciones, cancelaciones de vuelos y al menos una muerte. El fenómeno climático, más intenso de lo habitual, ha provocado el cierre de carreteras y cortes de energía que afectan a miles de personas. Según el Servicio Meteorológico Nacional, el temporal podría llegar antes de lo esperado. Las autoridades alertan sobre la gravedad de la situación y piden precaución a la población. En las zonas más afectadas, se reportan daños a infraestructuras y dificultades para el desplazamiento. La tormenta continúa su trayectoria, generando condiciones peligrosas para los habitantes de la región. Mientras se espera que la situación se estabilice, se mantienen las alertas por lluvias intensas y posibles inundaciones.