El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió en la Casa Blanca con su homólogo chino, Xi Jinping, en una cita que se enmarca en un contexto de tensiones entre ambos países. La reunión, celebrada en Washington, fue acompañada por empresarios y altos funcionarios, según informes de medios internacionales. Trump describió la reunión como una "gran reunión", aunque no se anunciaron acuerdos concretos entre los dos líderes.
La cita fue precedida por denuncias de medios como CNN y MSNOW, que afirmaron que sus periodistas fueron impedidos de acceder al evento. A pesar de ello, la visita de Xi a Washington fue acompañada por una serie de actividades protocolares, incluyendo una cena de honor ofrecida por Trump. Durante la reunión, ambos líderes sostuvieron conversaciones que, según Xi, resultaron en un entendimiento común sobre múltiples temas.
La presencia de empresarios taiwaneses en la cena de honor destacó el interés de Estados Unidos en mantener relaciones comerciales con Taiwán, aunque la visita de Xi fue vista como un gesto diplomático en un momento de tensión. La cumbre también coincidió con la visita del papa León XIV a Francia, lo que reflejó la complejidad de la escena internacional en la región.





















