El gobierno boliviano detuvo al fiscal general Roger Mariaca y a otros 13 funcionarios en una operación policial contra una presunta organización criminal. La detención ocurrió el miércoles en el aeropuerto de Santa Cruz, según informes de medios locales. El ministerio del Interior confirmó que 14 personas fueron arrestadas, incluidos cuatro altos cargos de la Fiscalía. La operación se llevó a cabo tras la revocación de la visa de Mariaca por parte de Estados Unidos, que lo acusó de recibir sobornos para ayudar a delincuentes a evadir la justicia.

La Fiscalía General del Estado denunció que los funcionarios fueron detenidos sin orden judicial, lo que generó controversia. Mariaca negó las acusaciones y afirmó que la operación era una presión política por sus investigaciones, como el caso Cerimedo. Estados Unidos había sancionado al fiscal y cancelado su visa dos días antes de la detención. El gobierno boliviano acusó a la Fiscalía de proteger al narcotráfico y de formar una "organización criminal".

La situación refleja tensiones entre Bolivia y Estados Unidos, donde la política exterior del país ha sido criticada por su enfoque en la lucha contra el narcotráfico. La detención del fiscal general representa un momento crucial en la lucha contra la corrupción y el crimen organizado en el país. La comunidad internacional sigue de cerca el desarrollo de este caso, que podría tener implicaciones regionales.