Un choque entre un tren de alta velocidad (AVE) y otro de cercanías (Iryo) en Toledo ha dejado al menos 68 muertos y 111 heridos, según las últimas informaciones. El incidente ocurrió en la mañana del miércoles 28 de octubre, en la vía que conecta Madrid con Sevilla. El AVE, que circulaba a alta velocidad, impactó contra el Iryo, que estaba detenido tras una avería informática.

Equipos de emergencia atendieron a 58 personas lesionadas en hospitales regionales. Según fuentes del sector, el AVE estuvo durante 17 minutos acercándose al tren parado sin que el centro de control se diera cuenta del peligro. La colisión fue tan violenta que varias personas salieron volando, según una superviviente que describió el momento como "horrible".

La investigación preliminar señala que falló el sistema de control, se emitió una orden errónea y se omitieron protocolos de seguridad. Oscar Puente, responsable del sistema ferroviario, compareció tras el accidente para dar declaraciones. La tragedia ha provocado una reacción inmediata en la sociedad y en los medios, que han cancelado programas para informar en directo sobre la situación.

Este tipo de accidentes es raro en la red ferroviaria española, pero el sistema de seguridad ha sido cuestionado. La causa exacta aún no está clara, pero se espera que se realice una investigación exhaustiva para evitar que suceda algo similar. La comunidad ferroviaria y las autoridades están analizando los errores que llevaron a este choque mortal.