La Corte Suprema de Argentina suspendió temporalmente la derogación de la Ley de Tierras, según un fallo emitido en una causa ambiental. La decisión fue tomada por los jueces Rosatti, Lorenzetti y dos conjueces, Barroetaveña y Pérez Curci. La medida cautelar interina se aplicará hasta que un juez federal determine la legitimación de los amparistas involucrados. El juez Carlos Rosenkrantz se abstuvo de votar en concordancia con los demás.
La ley en cuestión establece restricciones a la venta de tierras a extranjeros. La medida cautelar busca proteger el marco legal vigente mientras se resuelve el conflicto. La decisión surge tras una polémica generada por la posible derogación de la norma. La Corte Suprema se pronunció en un contexto de debate sobre el control de la propiedad inmobiliaria y su impacto ambiental.
La Ley de Tierras fue promulgada con el objetivo de limitar la transferencia de tierras a personas no residentes, con el fin de preservar la soberanía nacional sobre el territorio. Esta norma ha sido objeto de discusión en distintos ámbitos políticos y judiciales. La medida adoptada por la Corte Suprema refleja un equilibrio entre la protección legal existente y la necesidad de resolver el caso con base en el derecho ambiental. La decisión no establece una solución definitiva, sino una pausa en el proceso de derogación.






















