Navi Pillay, jurista sudafricana, fue galardonada con el Nobel de la Paz en 2026. La decisión generó controversia internacional. La Oficina de Derechos Humanos de la ONU fue cuestionada por su supuesta entrega de identidades de opositores a Pekín durante su gestión. Emma Reilly, activista, denunció estas acciones. EE.UU. Sancionó a la CPI tras el anuncio del Nobel. Estados Unidos criticó la elección, vinculando la decisión a presiones políticas. Volker Türk, presidente de la CPI, rechazó las sanciones y pidió protección a la institución. Israel acusó a Navi Pillay de legitimar el odio, comparándola con Joseph Goebbels. La jurista respondió a Donald Trump, criticando ataques a la CPI. António Guterres felicitó a Navi Pillay por su defensa del derecho internacional. En una rueda de prensa, Navi Pillay bromeó sobre compartir el Nobel con Trump.
La controversia alrededor del Nobel de la Paz a Navi Pillay se intensificó antes de la ceremonia. La Oficina de Derechos Humanos fue investigada por su posible colaboración con autoridades chinas. Emma Reilly, activista, publicó una denuncia sobre estas prácticas. La decisión del Nobel fue vista como una concesión política. EE.UU. Impuso sanciones a la CPI, acusando a la organización de sesgos. Volker Türk, presidente de la CPI, rechazó estas medidas y defendió la independencia del tribunal. Israel criticó la elección, vinculando a Navi Pillay con propaganda de guerra. La jurista respondió a Trump, denunciando ataques contra la CPI. Guterres destacó su compromiso con los derechos humanos. Navi Pillay, en una rueda de prensa, bromeó sobre compartir el Nobel con el presidente estadounidense. La decisión generó reacciones en múltiples países, con críticas y apoyos.

























