La excandidata presidencial del partido correísmo, Luisa González, fue detenida por la Policía Nacional de Ecuador en la localidad rural de Canuto, provincia de Manabí, el jueves 22 de octubre. La detención se produjo en el marco de una investigación sobre presuntos delitos de lavado de dinero y irregularidades en la financiación de campañas electorales. La fiscalía ecuatoriana ha abierto una investigación sobre el caso, conocido como "Caso Laberinto", que examina posibles violaciones a la ley electoral y a la gestión de recursos públicos.

González, una figura clave del movimiento político Revolución Ciudadana, fue arrestada a escasas cinco semanas de la celebración de elecciones locales en el país. Según fuentes oficiales, la operación policial se llevó a cabo en su lugar de residencia, sin proporcionar mayores detalles sobre el contexto exacto de la detención. La investigación se centra en la supuesta financiación ilegal de sus campañas presidenciales en 2023 y 2025, en las que se le enfrentó al candidato Daniel Noboa.

El movimiento Revolución Ciudadana ha denunciado la detención como parte de una persecución política contra sus líderes. El expresidente colombiano Gustavo Petro también criticó la situación, calificando la acción como una "dictadura" que limita la libertad política en Ecuador. Aunque no se han revelado detalles sobre las pruebas o la gravedad de los cargos, la detención ha generado reacciones en el ámbito político y mediático, poniendo de relieve las tensiones entre partidos en el contexto de las próximas elecciones.