El presidente estadounidense Donald Trump acusó a Francia de estar "en llamas" y "destrozado" por la inmigración durante una entrevista en la que criticó la situación de violencia en el país europeo. Trump afirmó que los disturbios, que ocurrieron el sábado, se deben al flujo migratorio y exigió que Francia "cierre sus fronteras y tome el control".

Según informes, las protestas violentas en Francia dejaron 1.800 personas detenidas, más de 500 policías heridos y 1.500 comercios dañados. Las manifestaciones, que se concentraron en varias ciudades, se desarrollaron tras la muerte de un hombre en un incident policial en el norte del país. Las autoridades francesas han confirmado que las causas de los disturbios están relacionadas con la tensión social y la percepción de inseguridad.

Estos incidentes se suman a una serie de protestas similares en otros países europeos, donde el tema de la inmigración ha generado debates políticos intensos. Trump ha utilizado repetidamente el tema de la inmigración como parte de su campaña electoral, criticando la política migratoria de Estados Unidos y otros países. En este contexto, su comentario sobre Francia refleja una postura más dura hacia la inmigración, que ha sido cuestionada por varios líderes internacionales.