Manifestantes han sido detenidos en Francia tras una jornada de protestas violentas que dejó destrozos en varias ciudades. El Ministerio de Interior informó que más de 100 personas fueron arrestadas, la mayoría adultos, y destacó la reacción inmediata de las fuerzas de seguridad ante una situación considerada difícil de controlar.

Las protestas, que se desarrollaron en múltiples lugares del país, se concentraron en centros urbanos y causaron daños significativos a infraestructuras y establecimientos. Según fuentes oficiales, los agentes actuaron con medidas extremadamente firmes para contener la violencia.

Este episodio se produce en un contexto de creciente tensión social en Francia, donde movimientos de protesta han estado en aumento en los últimos meses. Las autoridades han llamado a la calma y han reforzado la presencia policial en las zonas críticas. La situación sigue siendo de vigilancia, con medidas de seguridad elevadas en las áreas afectadas.