El precio del petróleo subió más del 5% el lunes, alcanzando más de USD 105 por barril, debido a la inestabilidad en el Golfo Pérsico y a la suspensión de producción petrolera en Estados Unidos por la amenaza de un huracán. Los futuros de Brent y WTI registraron un aumento significativo, impulsados por la creciente preocupación por la seguridad de los envíos a través del estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores de petróleo del mundo.

La tensión en la región se intensificó tras ataques a instalaciones petroleras, lo que generó incertidumbre sobre la continuidad de los envíos. En Estados Unidos, la producción offshore fue suspendida temporalmente para garantizar la seguridad de los trabajadores y la infraestructura. Esta medida afectó la oferta global, contribuyendo al alza en los precios.

La situación refleja una combinación de factores geopolíticos y climáticos. El huracán, que se acerca a la costa este del país, representa un riesgo adicional para la producción de petróleo en zonas costeras. A la vez, la tensión en el Golfo Pérsico ha mantenido a los mercados vigilantes, con temores a una interrupción en la logística de suministro.

Este aumento en los precios ha generado preocupación en sectores que dependen del petróleo, como la industria transporte y la energía. Aunque no se han reportado interrupciones significativas en la cadena de suministro, los analistas advierten que la situación podría evolucionar rápidamente. La estabilidad del mercado dependerá de la resolución de los conflictos regionales y la evolución de las condiciones climáticas en EEUU.