El secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, señaló durante la semana de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York que la Casa Blanca está abierta a reunirse con Irán, aunque no tiene una cita prevista. Esta declaración se da en un contexto de tensión entre ambos países, con EE.UU. Insistiendo en que cualquier contacto debe contribuir a evitar que Irán obtenga armas nucleares.

Por otro lado, un funcionario iraní descartó la posibilidad de una reunión entre los presidentes de Estados Unidos y Irán durante la misma semana en Nueva York. Sin embargo, Irán propuso reabrir el estrecho de Ormuz en siete días si EE.UU. Alivia la presión militar. Esta oferta se presenta como una posible vía para reducir las tensiones entre ambos países.

Mientras tanto, la cancillería venezolana, representada por Delcy Rodríguez, se reunió con autoridades del Banco Mundial y del Fondo Monetario Internacional en Nueva York, como parte de un esfuerzo para fortalecer las relaciones con estos organismos financieros. Esta agenda se desarrolla paralelamente a las conversaciones entre EE.UU. E Irán.