El ex-presidente de Paraguay, Santiago Peña, fue detenido en su residencia por la policía tras ser destituido del cargo por su vinculación con el banco Ueno. La medida se tomó después de que el Senado lo declarara culpable en un juicio político, en ausencia, por recibir millonarios fondos estatales durante su gestión. Peña, de 47 años, se convirtió en el segundo presidente en la historia reciente del país en ser desalojado del poder mediante este procedimiento.
La destitución fue aprobada con el voto a favor de los 44 senadores presentes. Según informes, el banco Ueno Bank, al que Peña estaba ligado, sufrió un colapso que congeló depósitos de más de 2,9 millones de clientes. La policía confirmó que Peña ya se encuentra oficialmente detenido y que se le notificó formalmente de su arresto.
Este caso marca un momento crucial en la política paraguaya, donde la corrupción y la gestión financiera han sido temas recurrentes. La crisis económica y política del país se ha agravado en los últimos años, con múltiples casos de desvío de fondos y malversación. La nueva presidencia, asumida por Pedro Alliana, deberá enfrentar los desafíos de estabilizar la economía y restablecer la confianza en las instituciones.














