Estados Unidos ha autorizado la entrada de funcionarios iraníes en el país para participar en reuniones de la ONU en Nueva York. Esta decisión se basa en las obligaciones del país anfitrión, según un portavoz del Departamento de Estado. Aunque las relaciones entre ambos países siguen siendo tensas, esta medida refleja un compromiso por parte de Estados Unidos de cumplir con las normas internacionales.
Mientras tanto, el Departamento del Tesoro estadounidense ha sancionado a un operador de criptomonedas iraní, BitBank, por su vinculación con la Guardia Revolucionaria. La sanción acusa a la empresa, controlada por Babak Zanjani, de haber transferido cientos de millones de dólares en bitcoins a la organización revolucionaria mediante un esquema de "seguros" impuesto a los barcos que cruzan la vía marítima.
Esta acción refuerza las medidas económicas contra Irán, pero también muestra una cierta flexibilidad en la política exterior estadounidense. La tensión sigue siendo alta, pero la ONU sigue siendo un espacio donde se buscan soluciones diplomáticas.



























