El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció la retirada de visas a más de 60 dirigentes de Colombia y Bolivia, incluyendo funcionarios, exautoridades y familiares, por presuntos vínculos con el narcotráfico y la corrupción. La medida forma parte de una ofensiva contra la corrupción y el narcotráfico liderada por la Administración Trump, según declaró Marco Rubio en un comunicado.

La lista incluye a 21 personas en Colombia, entre ellas Ricardo Roa Barragán, exgerente de la campaña presidencial de Gustavo Petro, y funcionarios de Bolivia. Washington vincula a los sancionados con actividades de narcotráfico o corrupción. La decisión afecta a altos cargos, jueces y exfiscales.

Estados Unidos ha implementado esta medida como parte de un esfuerzo más amplio para combatir la corrupción y el tráfico de drogas en América Latina. Esta acción refleja una política de endurecimiento contra los delitos transnacionales. La medida se enmarca en una estrategia de presión diplomática y económica contra países donde se reportan altos niveles de corrupción y actividades ilegales. La retirada de visas busca limitar el acceso de individuos sancionados a territorio estadounidense.