El gobierno de Panamá anunció la autorización de hasta 100 millones de dólares para financiar la reconstrucción de áreas afectadas por el terremoto de magnitud 7.5. La medida fue tomada en respuesta a la emergencia causada por el sismo, que ocurrió en la región del país. El Ejecutivo también solicitó una dispensa fiscal para facilitar la atención de los daños.

La medida busca flexibilizar temporalmente los límites establecidos por la ley para permitir una respuesta más rápida. El gobierno justificó la decisión al señalar que la situación requiere acciones urgentes. La dispensa fiscal permitirá a las empresas y organismos utilizar recursos de manera más eficiente.

El terremoto de magnitud 7.5 fue uno de los más fuertes en la historia del país. Afectó principalmente la región del Pacífico, donde se registraron daños significativos en infraestructura y viviendas. Antes del sismo, el gobierno ya había iniciado un plan de prevención de desastres. Esta crisis ha reforzado la necesidad de mejorar las medidas de seguridad en el país.