El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció un alto el fuego energético entre Rusia y Ucrania, proponiendo suspender los ataques contra plantas petroleras y sistemas eléctricos de ambas partes. La medida, según Trump, entró en vigor el domingo. El anuncio surgió tras una conversación con líderes ucranianos, donde se discutieron las tensiones entre ambos países.

Trump sostuvo que ambas naciones llegaron a un acuerdo para evitar daños a infraestructuras críticas. Según fuentes del gobierno estadounidense, el presidente insistió en que el alto el fuego sea mutuo, con Rusia obligada a dejar de bombardear instalaciones energéticas ucranianas. A su vez, Zelenski ofreció detener los ataques a refinerías rusas si Moscú cesa sus operaciones contra la infraestructura energética ucraniana.

La propuesta de Trump se produce tras críticas públicas contra Zelenski por los bombardeos de Kiev contra refinerías rusas. El presidente estadounidense afirmó que es "hora de que Ucrania tenga un nuevo presidente". Aunque no se especificó quién podría suceder a Zelenski, la sugerencia generó debate en la región.

El conflicto entre Rusia y Ucrania ha intensificado en los últimos meses, con ataques mutuos a instalaciones energéticas. El alto el fuego propuesto por Trump busca reducir el daño a la infraestructura y estabilizar la situación. Sin embargo, la implementación dependerá de la cooperación de ambas partes.

El contexto muestra que las tensiones entre Ucrania y Rusia han sido un tema central en las relaciones internacionales, con Estados Unidos actuando como mediador. La propuesta de Trump refleja una postura más moderada en un contexto de crisis energética y militar. La situación sigue siendo delicada, con el futuro del alto el fuego aún incierto.